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Edgar Degas, el impresionista que capturó el movimiento en sus obras.

 Edgar Degas (París, 1834 – París, 1917) fue un pintor y escultor francés, que perteneció al movimiento impresionista, que con sus obras, capturó la «acción».

«Tienes que rehacer diez veces, cien veces el mismo tema. Nada, en el arte, debe parecer debido al azar».

Edgar Degas

Su obra, desplegada en el siguiente link:

Edgar Degas – Wikimedia Commons

Obras de Edgar Degas:


Su temática fue básicamente el teatro, cafés, carreras de caballos y las mujeres, en las que se centra gran parte de su obra, atrapó las posturas más naturales y espontáneas de sus modelos, como por ejemplo:

Fue, sin duda alguna, un artista que se mantuvo a la vanguardia, siempre aprendiendo nuevas técnicas y marcando un nuevo reto para los pintores posteriores, pues su trabajo sostiene la idea de capturar una imagen en movimiento, un suceso y la esencia de las personas en su transitar.

En su afán por capturar el movimiento en una obra de arte, acudía a diario y permanecía horas observando los ensayos de las bailarinas, incluso, contrató algunas para que le sirvieran de modelo mientras pintaba.


Pinturas de bailarinas:

Edgar Degas, impresionista.

A pesar de ser un impresionista, Degas argumentó que una «pincelada» no era suficiente para dar forma a las cosas, pero que la definición clara de la forma en sí, representada a través de la memoria, era necesaria.

Los bailarines son retratados en actitudes espontáneas en el momento antes del ballet, desde lejos y desde una perspectiva completamente nueva.

Gracias a su capacidad para pintar momentos de la vida cotidiana, capturándolos en secreto, Degas es conocido como el pintor del «ojo de la cerradura».

El artista pintó alrededor de 1.500 cuadros sobre bailarinas, que corresponde a más de la mitad de su obra.

Edgar Degas, impresionista, intentó atrapar también en sus obras escultóricas, la acción «del momento». Trabajó con moldes de cera o terracota.

La pequeña bailarina de catorce años es una escultura creada en 1881 por Edgar Degas, que representa a una joven estudiante de danza llamada Marie van Goethem.

Aseo de mujeres.

También encuentra motivo de expresión, en escenas de aseo femenino, logrando un gran impacto visual en sus cuadros sobre mujeres peinándose o bañándose.

Carrera de caballos.

Edgar Degas logró atrapar en sus pinturas las posturas más naturales y espontáneas de sus modelos.

A los caballos los inmortaliza paseando, calentando o después de la carrera.

Degas se aplica al dibujo y pintura desde muy joven, tiene un taller en su propia casa y se dedica a copiar obras del Louvre.

En 1853, se matricula en la Facultad de Leyes de la Universidad de París a petición de su padre, pero no se toma los estudios con excesiva formalidad.

Ingres, su principal maestro, lo convence de retomar su actividad artística en 1855. En consecuencia, Degas decide entrar en la Escuela de Bellas Artes y empezar su aprendizaje.

Edgar Degas viaja a Italia en el año 1856 y permanece tres años. Es allí que comienza los estudios preliminares de su primer gran cuadro, La familia Bellelli», retrato de sus tíos y sus primas.

Reproducción Cuadro.


También se dedicó a estudiar y copiar a los clásicos, Tiziano, Miguel Ángel, el Veronés y otros. Se inspira en sus obras, especialmente en las figuras en segundo plano y algunos detalles específicos.

Su teoría era que “la pintura no debe ser una copia de la naturaleza”. Pintaba en el taller recordando así, la escena que había visto y memorizado.

“Es bueno copiar lo que se ve, pero es mucho mejor pintar lo que queda en nuestra memoria después de ver algo. Se trata de una transformación en donde la imaginación y la memoria trabajan juntas. Sólo se puede reproducir algo que nos golpeó, es decir, sólo lo esencial”.

Además, nunca abandonó el dibujo, en contraposición de los más puros impresionistas, por el contrario, en los cuadros de Degas las figuras están a menudo contorneadas por las líneas del dibujo.

Defendía el dibujo sobre el color. Sin embargo, el uso que hacía del color lo convirtió en uno de los más exquisitos coloristas del siglo XIX.

Edgar Degas fue el más atípico de los pintores llamados impresionistas.

En realidad, él rechazaba esta denominación, prefería ser conocido como pintor “realista”, pero era amigo de todos ellos, en particular de Manet.

Su pintura es espontánea y ligera.

Cuando muere su padre, en 1874, toda la fortuna familiar se había evaporado. Se vio obligado a vender sus obras para sobrevivir. Y es cuando descubre que los cuadros de bailarinas y de caballos se vendían bien.

Aunque Degas no tuvo alumnos formales, influyó en gran medida en varios pintores importantes, sobre todo Jean-Louis Forain, Mary CassattWalter Sickert; su mayor admirador pudo haber sido Henri de Toulouse-Lautrec.

Libros:

«El arte no es lo que ves, sino aquello que haces ver a los demás».

Edgar Degas